Historia
de la Peni
Breve
introducción a la historia de la
Antigua Penitenciaría Central

El edificio que hoy alberga al Museo de
los Niños, sirvió como sede
de la Antigua Penitenciaría Central,
cuyo funcionamiento se dio durante 70 años
continuos desde 1909. “La Peni”
albergó historias que reflejan las
condiciones deplorables de la vida de los
reclusos.
El 20
de diciembre de 1979, durante el gobierno
de Rodrigo Carazo, se cerró definitivamente
la llamada “vergüenza nacional”,
permaneciendo durante varios años
en abandono.
En 1991,
la ex primera Dama de la república,
Gloria Bejarano de Calderón crea
la Fundación Ayúdanos para
Ayudar, logrando transformar los oscuros
recuerdos en luz
El 27 de abril de 1994 se inaugura el Centro
Costarricense de Ciencia y Cultura (C.C.C.C.)
bajo la premisa de que es mejor “Educar
al niño, para no castigar al hombre”
A finales
de 1993 se inaugura la Galería Nacional;
luego, el 27 de abril de 1994 abre sus puertas
el Museo de los Niños y después,
se continúa con otros proyectos,
como el Auditorio Nacional (1998) y el Complejo
Juvenil (1999), siempre con el fin de fortalecer
la educación y estimular el desarrollo
científico y tecnológico nacional.
Documento
completo
En general,
hacia finales del siglo XIX, las cárceles
de nuestro país eran insalubres,
inseguras y estrechas.
En este contexto, se decreta en 1885 la
construcción de un nuevo penal. Como
parte de este proceso, se envía al
jurista Octavio Beeche a Europa (1889),
a estudiar los diversos sistemas carcelarios
que se estaban desarrollando en ese continente.
Posteriormente, se contó con la participación
del ingeniero Nicolás Chavarría,
quien se encargaría de su diseño
y construcción.
Diversas razones administrativas y presupuestarias
impidieron que se concretara la obra en
el siglo XIX, por lo que hasta 1905 se inició
la construcción de la Cárcel
Pública de San José. Digno
es de destacar que en sus inicios, se planeó
para que fuera ocupada por hombres, mujeres
y niños.
Este edificio está influido por el
estilo arquitectónico neogótico
de moda en Europa, y su fachada rememora
las fortalezas, ubicadas en una loma, protegidas
por torreones y por altos muros de carácter
defensivo. Los pabellones por su parte,
fueron una combinación de los sistemas
radial y panóptico, utilizados en
la construcción de los centros penales
de Europa, Estados Unidos y América
Latina durante el siglo XIX.
Período de uso
1) De 1907-1920:
Para 1907 se había terminado la construcción
del edificio principal y en 1910, la cárcel
estaba completa. Su costo fue de ¢587.424,40;
sin embargo, el terremoto de este año
dejó en deplorables condiciones la
recién construida prisión
y obligó a las autoridades a destinar
recursos para su reparación. Años
después, en 1917, una explosión
dentro del penal lesionó la edificación,
por lo que fue necesario iniciar su reconstrucción.
Estos factores unidos al aumento de la población
carcelaria, provocaron que a corto plazo,
el edificio perdiera la capacidad de albergar
a tantas personas y con ello, se deteriorara
no solo la estructura sino también
la condición moral, emocional y física
de los reos.
2)
De 1920 a 1950:
En estos años se intentó implementar
una serie de medidas para lograr la integración
de los reclusos a la sociedad. No obstante,
eran intentos aislados y no una política
coherente y de largo plazo por parte de
los directores de la prisión y del
sistema carcelario nacional en general.
Finalmente, en 1948 la guerra civil hizo
que muchas personas fueran apresadas y llevadas
a este sitio por sus ideas y acciones políticas.
3)
De 1950 hasta su cierre:
El deterioro
de La Peni se agrava con el paso del tiempo
y a la vez, diversos movimientos de defensa
social procuraban mejorar las condiciones
de los reclusos; sin embargo, los privados
de libertad continuaron el acelerado deterioro
de sus vidas. La promiscuidad, el consumo
de drogas, la suciedad, el ocio, la falta
de agua, una pésima dieta, el incremento
de la violencia por la proliferación
de pandillas y la carencia de un programa
de rehabilitación para la reinserción
de los reclusos a la sociedad, obligaron
a las autoridades de justicia a replantear
un nuevo modelo de desarrollo penitenciario.
No obstante, estos intentos para revalorar
el papel de esta institución no se
concretaron con la rapidez que la situación
demandaba. Entonces, el 20 de diciembre
de 1979, durante la administración
del Lic. Rodrigo Carazo Odio, se cerró
definitivamente la Penitenciaría
Central de San José.
Después
de un largo período de abandono de
las instalaciones y de múltiples
proyectos para aprovechar el espacio, se
concretó la idea del Centro Costarricense
de Ciencia y Cultura, bajo la dirección
de la Primera Dama de la República,
Sra. Gloria Bejarano de Calderón.
A finales de 1993 se inaugura la Galería
Nacional; luego, el 27 de abril de 1994
abre sus puertas el Museo de los Niños
y después, se continúa con
otros proyectos, como el Auditorio Nacional
(1998) y el Complejo Juvenil (1999), siempre
con el fin de fortalecer la educación
y estimular el desarrollo científico
y tecnológico nacional.
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